05 julio 2012

La venganza de los desapercibidos


Ya me había quejado antes de los imprudentes y prepotentes al volante, pero hoy le tocó al pobre Claudio.
Iba yo tranquilo volviendo desde Valparaíso en dirección a Santiago, cerca de Curacaví, cuando me dispongo a sobrepasar a un camión, estaba en eso cuando veo por mi retrovisor un Suzuki Vitara Rojo, acercándose veloz, tirándole el auto a los otros conductores y de manera prepotente acercándose por atrás, me empezó a subir las luces para que me apurara, yo estaba adelantando y no tenía la mínima intención de acelerar, total, ya iba como a 110 km/hr, pero mi socio atrás estaba desaforado “toreando” el auto por atrás y levantando las luces, terminé de sobrepasar y me fui a la derecha para que me pasara, me puso una mirada horrible cuando pasó por el lado mío y salió hecho un Schumacher, me reí y me dije “Donde están los Pacos cuando pasan estas cosas?”… Pareció haber sonado un “Ahhhhh” en tono celestial porque justo unos metros más allá y en frente de mis ojos, estaba Carabineros controlando velocidad y mi compadre del Vitara Rojo estaba siendo llamado a orillarse… Justo cuando lo había invocado, el amigo de verde tenía los ojitos brillantes y la Pistola de velocidad en la mano… era parte seguro… Reí, reí más fuerte y saboree la dulce venganza… no pude evitar tocarle un cariñoso bocinazo cuando pasé por el lado, sorry, me MERECÍA ese lujito.
Y digo “me merecía” porque tengo que convivir con energúmenos al volante a diario, que se atraviesan, te tiran el auto, te presionan, te pasan a llevar, etc. Esta de hoy fue una mini venganza, un petit bouché de satisfacción, al ver que por fin, se hizo una pequeña, pero merecida justicia.

09 mayo 2012

Pequeños Tesoros


Tengo muchos CD’s, más de 100, no me había dado cuenta de ello hasta que me fabriqué un mueble para organizarlos y me di a la tarea de ordenar, tarea melancólica porque hasta me emocioné haciéndolo.
No soy materialista, no me interesa tener cosas que no quiero, con plata que no tengo, para mostrárselo a personas que no me interesan, no tengo grandes lujos ni la tele más grande del barrio, pero si he gastado lucas en mis pequeños tesoros, porque cada disco en esa estantería tiene una razón para estar ahí, son discos que marcaron algún momento trascendental de mi vida, la banda sonora de la memoria a largo plazo, esa canción que escuchaste hasta el hartazgo, esa que cantaste alguna vez… esa que te hizo llorar.
Mientras ordenaba, repasaba cada uno, me demoré, tomé mi tiempo, le iba comentando a un amigo el por qué estaba ahí, algunos autografiados, otros de 1ras ediciones de hace 20 años atrás, otros nuevos comprados en viajes, regalados, escuchados miles de veces y otros polvorientos que hace mucho que no escucho. Lo mejor, todos ellos los he comprado usados, o en otros países muy, pero muy baratos, porque en Chile, entre otras cosas gracias al IVA, comprar un disco es un verdadero lujo, no puede ser que cuesten 8 o 9 lucas, con los libros es lo mismo.
En fin, cuesta un poco dimensionar la importancia de las pequeñas cosas, sin ser necesariamente materialista, hay objetos que son importantes, que cuentan historias y marcan etapas, y que todos poseemos a veces sin darnos cuenta, algunos perduran a través del tiempo a pesar de los cambios generacionales, en mi caso, la pasión por el CD, por el Arte de hacer un librito que vaya en la caja, de ver las fotos y las letras mientras los escuchas, ese romanticismo de ver girar un pedazo de plástico y escucharlo en un buen equipo o con buenos audífonos, todo eso, a pesar de que tengo varios Gigas en el iPod, a pesar de que no pesco mucho los discos, siempre, siempre vuelvo a sacar uno y ponerlo a girar. No puedo dejar de coleccionarlos, me llena mucho más el corazón acariciar la calidez del sonido saliendo de esa circunferencia brillosa, que la impalpabilidad del  mp3 sonando en High definition… llámenlo cadencia geriátrica si quieren, yo los llamo, mis pequeños tesoros.

13 abril 2012

Lollapalooza 2012: EL Factor Perry Farrell


Muchas gracias Perry Farrell… aunque el line up de este año no tenía tanto renombre como el año pasado, aunque el Lollapalooza sudamericano tiene un marcado corte Pop (a diferencia del magnífico Maquinaria), aunque el Parque O’Higgins se llenó de Hipsters y engendros extraños, se agradece… se agradece que hayas pensado en Chile para hacer un festival de esta envergadura.
Porque nos hacía falta como país un evento que convocara tantos estilos en un solo gran lugar, que cultiváramos nuestra tolerancia y diversidad, a los gustosos de buena música nos hacía falta que nos bombardearan con recitales de tantos estilos diferentes, donde la brecha generacional no existe… 31 Minutos, Foo Figthers, Skrillex, TV on the Radio… debo reconocer que compré mi entrada pensando solamente en Foo Fighters, pero que me fui más temprano pa’ cachar que era el Lollapalooza, y me sorprendí. Me sorprendí del carnaval que se vivía en cada rincón, de la gente bailando, de la alegría por doquier, es un verdadero Festival.
Que la entrada estaba cara, que una botella de agua salía más de una luca, que había que hacer cola pal baño, sí, es cierto, pero se podía estar todo el día en el parque sin aburrirse, pasar de un recital a otro es orgásmico si las bandas son buenas, y las había, poco conocidas pero las había.
Eso sí, el slogan de “Espíritu Verde” que siempre acompaña al festival, parecía ser solo un slogan, los contenedores de basura eran insuficientes (se llenaron a medio día), no estaba bien señalizada su ubicación y no estaban bien rotulados, por lo que no sabías cual era para plásticos, papel, etc. Es más, me habría gustado que el ministerio de medio ambiente se hubiese hecho presente con contenedores de reciclaje, stand, etc. Era una muy buena oportunidad de educar a las más de 250 mil personas que asistieron, la mayor parte de ellos jóvenes, los más preocupados del medio ambiente.
Con todos sus defectos, Lollapalooza sigue siendo El gran festival del año, excelente para pasar todo el día y vuelvo a agradecer a Perry Farrell, porque como dijo el mismísimo Dave Grohl, si él, personalmente no los hubiese invitado, Foo Fighters ni siquiera habría sabido que era ese nimio país llamado Chile… esa es una razón más que suficiente para rendirle pleitesía al gran Perry.

05 febrero 2012

El Flaite encubierto en la trinchera ABC1

Viendo el vaso medio lleno, una de las cosas buenas de esta pega es que viajo mucho, a veces más de lo que me gustaría, pero me ha dado un par de vacaciones gratis gracias a los milagrosos kilómetros LanPass y me ha permitido conocer. Mucho vuelo, harto aeropuerto, pero claro, siempre en clase turista, hasta que por esas cosas del destino, la justicia divina me otorgó un pasaje en Business Class, la clase turista estaba llena, así a mi empresa no le quedó más remedio que enviarme en Business, alguna vez que le toque al pobre Claudio.
Al principio me agradó, era como conocer algo nuevo, para un flaitoco como yo, era el VIP de la disco al cual nunca pudiste entrar, el asiento en el estadio que siempre quisiste, el estacionamiento con nombre en la puerta de entrada de la oficina. Pero claro, como siempre me pasa con las cosas cuicas que se compran con mucha plata, me terminé decepcionando.
Es que es un mundo muy diferente a la tradicional clase turista, se agradece el espacio que tienes, en un vuelo largo estirar las piernas sentado es muy reconfortante, pero tanta sonrisita falsa de las azafatas, tanto que te van a webiar por si quieres más almohadas, tanta “diferencia” que hacen frente a la clase económica termina por apestar, que te cierren la cortina para que no tengas contacto con la chusma ya es intimidante, y todo porque hay más lucas entre medio.
Además, salen a flote los flaites encubiertos que hacen las cosas que nunca hacen, esos que se las dan de siúticos y piden Champán para tomar, cuando se nota que con cuea han pasado de la Cristal de medio. O esos que de bajativo se piden como 3 wiskys porque “hay que aprovechar”. Hay cuicos que de verdad toman wisky como si fuera una agüita mineral todos los días, pero esos son los pocos, en este tipo de situaciones es cuando se detectan claramente los arribistas tiraos a cuicos.
Yo, sinceramente, terminé por chuparme, era demasiado para mí, tanta atención desmesuradamente fabricada, tanta “exclusividad” termina por aburrir. Es muy difícil portarse como ABC1 cuando uno es un simple y pobre C3.
Ahí comprendí porqué la torta está tan mal repartida en este país, el aumento del poder adquisitivo de los chilenos también se ha traducido en un “querer ser más”, lo cual no tiene nada de malo, pero en algún punto hay personas que cruzan la línea y quieren ser más de lo que necesitan ser, comprarse el auto más caro del vecindario aunque no tengan para pagar la cuenta de la luz, demostrar lo que no tienen, muchas veces son cosas materiales y otras son convicciones y valores, porque hay que ver cómo anda tanta gente carente de valores por el mundo.
En fin, mi cabeza divagó harto rato por como el mercado ha ido alimentando a esta “clase media alta”, vendiéndoles todo lo que diga “VIP”, todo lo que los diferencie del resto, aunque sean exactamente iguales. Basta con ver los recitales, vendiéndote el “Platinium”, “Golden”, “Diamond” y cualquier derivado brilloso, dejando al perraje en “cancha general”, muchas veces las diferencias de precio son tan exorbitantes que las entradas más baratas están destinadas a ver los conciertos en la pantalla gigante, porque no tienes otra posibilidad de ir más adelante. Está bien diferenciar por precio, pero creo que hay tantas ganas de “ser más que el de al lado” que termina por alimentar el arribismo más que entregar un servicio superior, ya que muchas veces el servicio es el mismo y la gente solo compra el apelativo de exclusivo.
Finalmente, llegué a mi casa, abracé a mi sencilla polola, jugué con mi perrito kiltro y me tomé mi cervecita en lata, agradecido porque todavía tengo los pies en la tierra.

21 diciembre 2011

La "Picardía del Chileno"

Se supone que la gran cualidad que nos caracteriza y distingue del resto de los países de orbe es nuestra “picardía”, nuestra capacidad para salir airosos de cualquier complicación que nos pone la vida, nuestra pericia para sortear dificultades, el ocupar un alambrito para arreglar todo y salir del paso, nuestro ingenio para lograr cosas sin necesariamente pasar por el proceso completo.
Pero obvio, también esa “picardía del chileno” saca a relucir nuestra más profusa falta de educación, el “no estoy ni ahí con voh”, aflora la falta de respeto y cruza la delgada línea que separa la picardía de la rotería.
El domingo pasado, finalizando un gran fin de semana en las maravillosas y encantadoras tierras de la Quinta región interior, pasamos con mi novia a comprar un par de cosas al Homecenter de La Calera antes de volver a Santiasco, vísperas de Navidad y el estacionamiento estaba lleno como nunca. Tras vueltas y vueltas no encontramos nada, así que nos paramos en una de las calles esperando a que saliera uno, tras varios minutos, un auto salió y por fin, nos aprontamos a ocupar el tan anhelado espacio. Estaba en plena maniobra para meterme, cuando de repente, otro auto que venía de frente, mejor perfilado que yo, se metió en mi camino y ocupó care raja el espacio, haciendo caso omiso a mis bocinazos y señas.
Ya me habían ocupado el espacio, que le iba a hacer, me faltaron el respeto, ese acuerdo tácito de los automovilistas, de que el que está esperando ocupa el espacio fue pasado a llevar vilmente, violando un acuerdo social implícito… una rotería del porte de un buque.
Aunque no sacaba nada, mi conciencia y moral me impidió quedarme sentado y decidí encarar a este gamberro, me bajé del auto y le fui a reprochar que yo estaba esperando ese espacio y le hice ver su falta de educación. Él se excusó de la manera más ridícula posible. “Puchas, disculpa, no te vi, y no me voy a echar para atrás ahora que estoy estacionado”. Según él, estaba siendo pícaro para lograr un objetivo difícil, estaba saltándose todo el proceso de esperar, buscar y encontrar, pasando a llevar al resto, esta es la causa de que nuestra sociedad no pueda evolucionar a un país desarrollado, porque no podemos confiar en nadie, porque nadie respeta al otro si se trata de conseguir un objetivo, porque hay apitutados en todos lados, porque doblamos en doble fila manejando y nos saltamos la cola del banco, porque compramos una bebida en la esquina y después no devolvemos el envase, porque pedimos luca y nunca la devolvemos.
Cómo podemos fomentar el respeto mutuo? Cómo poder hacer que nuestro país sea más amable? Son preguntas a las que aún no veo respuestas e intento partir yo siéndolo, cosa que se hace muy difícil, porque de todos modos te pisotean si eres correcto.
Obviamente, me comí el reto de mi novia con todas esas películas que se pasan las minas: “como se te ocurre encararlo?, que pasa si saca una pistola y te pega un tiro?, Y hubiese sido más choro y te agarra a combos?” etc, etc… me la tuve que comer, porque tiene cierta razón, pero mi conciencia quedó tranquila, de que por lo menos reclamé lo que me parecía injusto, por último no le dejé pasar su “picardía”.

22 noviembre 2011

Een uitstapje rond Nederland, Part III: Amsterdam

Apenas salí de la estación de trenes pude sentir esa sensación de puerto (no siéndolo), la verdad es que me recordó mucho a mi querido Valparaíso. Porque se parece mucho a nuestro Pancho, construcciones antiguas, ambiente bohemio, olor a pichí en algunas esquinas, el andar trepidante de turistas cámara en mano repartiendo flashes a diestra y siniestra, es un lugar que encanta, que te hace una invitación a recorrerlo, que te llama la atención a primera vista, era que no, si Amsterdam es una ciudad para disfrutar a concho todo el día. La ciudad está rodeada de canales que se construyeron en la antigüedad como método de defensa y transporte, hoy se utilizan con fines turísticos y se puede ver una ciudad totalmente diferente desde los canales, pedazos de historia por doquier y mucho que recorrer. De día se puede ir a una cantidad enorme y no exagero cuando digo enorme de museos, desde Van Gohg hasta el museo de la marihuana, todos muy bien organizados y con gran cantidad de turistas sedientos de ver cosas nuevas e inquietantes, la arquitectura de la ciudad es deliciosa, con construcciones típicas de Puerto, casas altas y estrechas, tranvías que cruzan por las calles y se mimetizan con los ciclistas y peatones, tiendas varias y muchos restoranes de variadas etnias y recónditos países, me llamó la atención la gran cantidad de restoranes Argentinos, parece que la fama de sus carnes atraviesa el orbe completamente, la ciudad de día es encantadora, aunque de noche, se vuelve harto más atractiva… No por nada Amsterdam es la capital mundial del carrete, cuando la luz del día comienza a disiparse afloran los vampirezcos zombies jaraneros dirigiéndose a alguno de los miles de bares que abren sus brazos para recibirlos, muchos clubes con onda, mucha gente cool, mucha cerveza desparramada, mucho turista desenfrenado y mucho, pero mucho donde ir y compartir con amigos, amigotes, novias, recién conocidos, etc. Si algo tienen estas ciudades europeas es que solo basta levantar un vaso y la mitad del bar brinda contigo, son amistosos como delfines de acuario. Ya cuando la noche comienza a agitar las hormonas la dirección es simplemente otra, el famoso Red Light District. El Barrio Rojo ha adquirido su fama porque es uno de los pocos lugares en el mundo (si no el único) en que la prostitución está permitida y es vista como un negocio. Además de prostitutas, hay cientos de Coffe Shops donde se venden drogas suaves, hongos y hojas de distintas clases de alucinógenos, además de café por supuesto. Se podría pensar que es una Sodoma y Gomorra disfrazada, pero no, para mi sorpresa se trata de lo más relajado que hay, en una misma calle puede haber una iglesia, un sexshop, un coffeshop, un restorán y unas meretrices sin ningún tipo de problemas, además, las chicas no están expuestas, están detrás de una vitrina donde si tu transas el precio con ellas te hacen ingresar y se ejecuta de inmediato el “servicio” ofrecido. Hay mucha gente caminando, parejas, grupos de mujeres copuchentas y muchos machos de testosterona agitada. Incluso, podría atreverme a decir que es un excelente destino turístico, tanto para amigos de parranda como para parejas curiosas. En fin, de día y de noche la ciudad de Amsterdam tiene mucho que ofrecer, lamentablemente el tiempo me pilló y no pude conocer más a fondo, pero sí que es un destino más que recomendable para conocer de día… y por supuesto, también de noche.

15 noviembre 2011

Een uitstapje rond Nederland, Part II: Costumbres

Lo interesante de conocer otras latitudes es como las costumbres cambian y que no tenemos en nuestra querida Sudamérica, no digo que sea mejor o peor, simplemente digo que hay actitudes bien diferentes. Por ejemplo, me he dado cuenta que acá en Holanda la gente no es muy asidua a la amabilidad, como que no están acostumbrados a que a la señora se le ayude con la maleta en el tren o dar la pasada para que se bajen del bus, por cierto que lo agradecen harto, pero como que no se usa mucho la cordialidad, hay cierta frialdad y se nota. Tema aparte es la apertura mental de los Holandeses, especialmente con los vicios. En Amsterdam, puedes comprar “soft drugs” en un coffeshop y fumarte tu cuete tranquilamente en la calle, está permitido, no mucha gente lo hace, por lo general se consume en la casa o en el mismo coffeshop, pero de que se puede, se puede, el problema no es con los holandeses, es con los turistas de países vecinos como Alemania o Francia, que a veces se pasan de la raya y se ponen odiosos y peligrosos (manejan drogados hasta el cogote y ahí sí que hay problemas), los holandeses son más tranquilos de lo que parecen. Con la prostitución pasa lo mismo, está bien regulada, pagan impuestos y es un negocio bien movido, especialmente con los turistas que vienen en verano. Otra cosa que me llamó la atención es que en varias esquinas de las ciudades tienen unas especies de Urinarios (ver la foto), que está en plena calle, la gente pasa a tu alrededor y nadie se espanta ni nada, mientras vacías tu vejiga luego de unas cuantas Jupilers heladas. Les recuerdo que en Chile hasta te pueden llevar preso por mear en la calle, acá te dan un lugar donde cometer tu “delito”, interesante punto de vista no creen?. Algo bien llamativo también son las máquinas expendedoras de comida, si, comida, en algunos locales de comida rápida Holandesa (no Mc Donald’s ni KFC) tienen una serie de opciones, pones una moneda y sacas tu elección, puede ser una empanada de queso, unas Frikandels o hamburguesas, es más que ideal pal bajón después del carrete (ver segunda foto). Por otro lado me llama la atención la cultura cervecera de la zona, claro, tienen al lado a Bélgica y Alemania, por lo que aprendieron lo mejor de los dos mundos más cerveceros del planeta. En un restaurant, una cerveza de barril te puede costar más barato que un vaso de Coca Cola. Y vaya que tienen buenas cervezas.
En los bares, aparte de la buena cerveza, mucha gente gusta de tomar una buena taza de té, si, simplemente té, y también tienen muchas variedades en invenciones con el brebaje, no se extrañen si están en la 5ta cerveza y al lado van en el 2do té. Tampoco es un misterio la enorme historia que hay en cada muro de estas latitudes, los Europeos tienen historia para regalar y le sacan provecho. Mientras caminaba por Amsterdam, bastó con que pinchara en “Museos” en el GPS (gran compañero de viaje), y me mostró páginas y páginas de museos diferentes: desde Van Gogh Museum, Anne Frank Huis, Rembrandt hasta museo del sexo y de la marihuana, hay muchísima actividad cultural, tanto de día como de noche y para todos los gustos. Son países maduros, que han pasado por guerras, recesiones y una cantidad enorme de problemas, unos solucionados y otros aún no, pero que tienen madurez suficiente para tener costumbres que tal vez, algún día, cuando seamos más grandecitos, podríamos adoptar en Sudamérica, por ahora, disfrutemos de nuestra alocada juventud.

11 noviembre 2011

Een uitstapje rond Nederland, Part I: Holanda, qué Talca?

El viaje fue largo, 12 horas hasta Madrid y 2 más hasta Amsterdam, ahí tomar un tren de 1:30 hrs y luego caminar unos 10 minutos para llegar por fin a mi Hotel. Primera Impresión: Fenomenal. Este país ha sabido convivir con todo lo que se pone delante y por sobre todo, ha aprendido de sus propios errores y enmendado el camino hacia el bienestar de todos, algo que aún no aprendemos en Sudamérica… especialmente en Chile, donde todo se mueve por las influencias o las lucas. Primero, impresiona ver que las ciudades en Europa están inteligentemente construidas, la principal vía para viajar es el transporte público, en tren puedes ir a prácticamente cualquier lugar (a veces es un poco complicado porque hay que hacer varios transbordos, pero se puede). Las estaciones de trenes y buses están en el centro de la ciudad, por lo que es ideal para el turista curioso. Holanda también tiene una gran cultura ciclística, incluso en las calles tienen más privilegios que los peatones. Motos, ciclistas y peatones conviven en un ajetreado vaivén todos los días, la mayoría de la gente va a trabajar o estudiar en bici, puedes subir con ellas en los trenes (hay vagones especiales) y son el principal medio de transporte, así logran disminuir la congestión y por supuesto, las emisiones de CO2. No es muy caro comprar un auto, pero si es caro mantenerlo, se cobra un impuesto mensual (un road tax) si tienes uno, el cual depende del peso y tipo de motor del auto, así pueden pasar cosas curiosas como que el dueño de un Porshe 2012, no paga mucho más que el de un Chevy Nova del 70’. Este impuesto sirve para financiar las obras de infraestructura vial, es sólo un poco más caro que nuestro permiso de circulación, pero claramente está mejor administrado, porque no he visto un solo hoyo en el camino. Se paga mucho impuesto, cerca de un 40% del sueldo se va en impuestos, pero se financia Educación y Salud con ellos (ojo, en Chile estamos bordeando el 20% y no tenemos ninguna de esas dos cosas financiadas). Todos los turistas (me incluía) se pasaban mas de un rollo cuando les mensionaban el Barrio Rojo o los Coffe Shops de Amsterdam, algo como eso sería mas que clausurado en Chile, por presiones de los vecinos, del diputado en reelección o de políticos que necesiten pantalla, pero acá simplemente dicen: “hey, tenemos problemas más importantes de que preocuparnos” y es verdad. En vez de preocuparse por si se debe legalizar o no la marihuana, se preocupan de lo que hay detrás de una venta ilegal, de la delicuencia que hay detrás de un traficante o de cuantas personas se han asesinado para que esa droga llegue a los consumidores. Algo así como, “Si vas a fumarte un cuete, para que comprárselo al pato malo delincuente de la esquina, cómpraselo a una tienda especializada (que además paga impuestos) y así evitamos una cadena de delincuencia que hay detrás de ese tipo parado en la esquina”… Porque la verdad, el problema no es que fumen hierba, el problema es la delincuencia que lo rodea, por lo tanto, optaron por regularizarlo, darle los lineamientos necesarios y enfocarse en combatir la delincuencia, ya sin participación en esas canchas, que es lo que realmente importa. Con la prostitución pasa lo mismo, el Barrio Rojo es casi solo de turistas porque los Holandeses simplemente no son asiduos a eso, y lo mismo, si quieres tener sexo pagado, para que ir a exponerse a asaltos o delincuencia metiendo al auto a la prosti de la esquina, que hasta quizás sea menor de edad o tenga alguna enfermedad venérea, si puedes ir a una “tienda” especializada (que también pagan impuestos), “vitrinear” lo que quieras y dejarlo a las leyes de libre mercado y oferta-demanda, por qué no regular el mercado y hacerlo de calidad y así evitarse los problemas de delincuencia que hay detrás de todo ello?. Cómo ven, tenemos mucho que aprender aún, Los Holanda se siente como un país ya maduro, que ha pasado por guerras y problemas enormes, pero que ha aprendido a lo largo de los años, como dato, la ciudad donde estoy, Eindhoven, fue creada en 1232, devastada en la 2da guerra mundial y aquí está, moderna, iluminada, deslumbrante. Tenemos mucho, pero mucho que aprender.