29 noviembre 2012
Pontificia Universidad... Católica?...
25 septiembre 2012
Rebeldía Ciudadana
05 julio 2012
La venganza de los desapercibidos
05 febrero 2012
El Flaite encubierto en la trinchera ABC1
Al principio me agradó, era como conocer algo nuevo, para un flaitoco como yo, era el VIP de la disco al cual nunca pudiste entrar, el asiento en el estadio que siempre quisiste, el estacionamiento con nombre en la puerta de entrada de la oficina. Pero claro, como siempre me pasa con las cosas cuicas que se compran con mucha plata, me terminé decepcionando.
Es que es un mundo muy diferente a la tradicional clase turista, se agradece el espacio que tienes, en un vuelo largo estirar las piernas sentado es muy reconfortante, pero tanta sonrisita falsa de las azafatas, tanto que te van a webiar por si quieres más almohadas, tanta “diferencia” que hacen frente a la clase económica termina por apestar, que te cierren la cortina para que no tengas contacto con la chusma ya es intimidante, y todo porque hay más lucas entre medio.
Además, salen a flote los flaites encubiertos que hacen las cosas que nunca hacen, esos que se las dan de siúticos y piden Champán para tomar, cuando se nota que con cuea han pasado de la Cristal de medio. O esos que de bajativo se piden como 3 wiskys porque “hay que aprovechar”. Hay cuicos que de verdad toman wisky como si fuera una agüita mineral todos los días, pero esos son los pocos, en este tipo de situaciones es cuando se detectan claramente los arribistas tiraos a cuicos.
Yo, sinceramente, terminé por chuparme, era demasiado para mí, tanta atención desmesuradamente fabricada, tanta “exclusividad” termina por aburrir. Es muy difícil portarse como ABC1 cuando uno es un simple y pobre C3.
Ahí comprendí porqué la torta está tan mal repartida en este país, el aumento del poder adquisitivo de los chilenos también se ha traducido en un “querer ser más”, lo cual no tiene nada de malo, pero en algún punto hay personas que cruzan la línea y quieren ser más de lo que necesitan ser, comprarse el auto más caro del vecindario aunque no tengan para pagar la cuenta de la luz, demostrar lo que no tienen, muchas veces son cosas materiales y otras son convicciones y valores, porque hay que ver cómo anda tanta gente carente de valores por el mundo.
En fin, mi cabeza divagó harto rato por como el mercado ha ido alimentando a esta “clase media alta”, vendiéndoles todo lo que diga “VIP”, todo lo que los diferencie del resto, aunque sean exactamente iguales. Basta con ver los recitales, vendiéndote el “Platinium”, “Golden”, “Diamond” y cualquier derivado brilloso, dejando al perraje en “cancha general”, muchas veces las diferencias de precio son tan exorbitantes que las entradas más baratas están destinadas a ver los conciertos en la pantalla gigante, porque no tienes otra posibilidad de ir más adelante. Está bien diferenciar por precio, pero creo que hay tantas ganas de “ser más que el de al lado” que termina por alimentar el arribismo más que entregar un servicio superior, ya que muchas veces el servicio es el mismo y la gente solo compra el apelativo de exclusivo.
Finalmente, llegué a mi casa, abracé a mi sencilla polola, jugué con mi perrito kiltro y me tomé mi cervecita en lata, agradecido porque todavía tengo los pies en la tierra.
21 diciembre 2011
La "Picardía del Chileno"
Pero obvio, también esa “picardía del chileno” saca a relucir nuestra más profusa falta de educación, el “no estoy ni ahí con voh”, aflora la falta de respeto y cruza la delgada línea que separa la picardía de la rotería.
El domingo pasado, finalizando un gran fin de semana en las maravillosas y encantadoras tierras de la Quinta región interior, pasamos con mi novia a comprar un par de cosas al Homecenter de La Calera antes de volver a Santiasco, vísperas de Navidad y el estacionamiento estaba lleno como nunca. Tras vueltas y vueltas no encontramos nada, así que nos paramos en una de las calles esperando a que saliera uno, tras varios minutos, un auto salió y por fin, nos aprontamos a ocupar el tan anhelado espacio. Estaba en plena maniobra para meterme, cuando de repente, otro auto que venía de frente, mejor perfilado que yo, se metió en mi camino y ocupó care raja el espacio, haciendo caso omiso a mis bocinazos y señas.
Ya me habían ocupado el espacio, que le iba a hacer, me faltaron el respeto, ese acuerdo tácito de los automovilistas, de que el que está esperando ocupa el espacio fue pasado a llevar vilmente, violando un acuerdo social implícito… una rotería del porte de un buque.
Aunque no sacaba nada, mi conciencia y moral me impidió quedarme sentado y decidí encarar a este gamberro, me bajé del auto y le fui a reprochar que yo estaba esperando ese espacio y le hice ver su falta de educación. Él se excusó de la manera más ridícula posible. “Puchas, disculpa, no te vi, y no me voy a echar para atrás ahora que estoy estacionado”. Según él, estaba siendo pícaro para lograr un objetivo difícil, estaba saltándose todo el proceso de esperar, buscar y encontrar, pasando a llevar al resto, esta es la causa de que nuestra sociedad no pueda evolucionar a un país desarrollado, porque no podemos confiar en nadie, porque nadie respeta al otro si se trata de conseguir un objetivo, porque hay apitutados en todos lados, porque doblamos en doble fila manejando y nos saltamos la cola del banco, porque compramos una bebida en la esquina y después no devolvemos el envase, porque pedimos luca y nunca la devolvemos.
Cómo podemos fomentar el respeto mutuo? Cómo poder hacer que nuestro país sea más amable? Son preguntas a las que aún no veo respuestas e intento partir yo siéndolo, cosa que se hace muy difícil, porque de todos modos te pisotean si eres correcto.
Obviamente, me comí el reto de mi novia con todas esas películas que se pasan las minas: “como se te ocurre encararlo?, que pasa si saca una pistola y te pega un tiro?, Y hubiese sido más choro y te agarra a combos?” etc, etc… me la tuve que comer, porque tiene cierta razón, pero mi conciencia quedó tranquila, de que por lo menos reclamé lo que me parecía injusto, por último no le dejé pasar su “picardía”.
19 octubre 2011
Chile, País de Poetas
31 agosto 2011
Animales Enjaulados
12 julio 2011
Señores Mineros, con todo respetro... Váyanse a la misma mierda!!!
Si, váyanse a la misma mierda. No puedo comprender, siendo también un empleado como la gran mayoría en Chile, que los EMPLEADOS mineros se vayan a un paro de “advertencia” porque escucharon rumores o interpretaron declaraciones de que POSIBLEMENTE, se iba a privatizar CODELCO o parte de ella, lo cual, a todas luces, con el precio actual con que se transa el cobre, sería un suicidio para el “sueldo de Chile”, yo creo que ningún economista con al menos una falange y media de frente decidiría vender parte o la totalidad de CODELCO actualmente.
El punto es, por qué estamos permitiendo que los sindicatos mineros hagan lo que quieran con la pega?, me refiero a que si en cualquier empresa, uno o más trabajadores hacen un paro “por si acaso” al otro día ya tienen la pata en la raja hacia la calle, porque simplemente es sentido común, porque si no existe una razón de peso para no trabajar, eso es incumplimiento de contrato. Pero a estos caballeros les estamos permitiendo que hagan paro cuando se les da la gana sin una razón de peso de fondo, que todos los años les permitan hacer paros por negociaciones colectivas que terminan en bonos de fin de conflicto millonarios, y no estoy exagerando, solo el bono porque depongan una huelga puede equivaler fácil al sueldo de todo un año de una persona promedio de clase media, que nunca tiene derecho a protestar.
Ahora bien, que tal si el día de mañana los alemanes inventan el cobre sintético y el valor del commodity cae en picada (ya nos paso con el salitre), se deberá reestructurar o privatizar o simplemente cerrar yacimientos, no tengo duda que el famoso sindicato N°1 de CODELCO ahí va a estar alegando para que no echen gente o no privaticen la empresa. Sera eso bueno para Chile?, les tendremos que hacer caso y darles en el gusto como siempre se ha hecho?, por lo demás, desde cuándo que en este país los trabajadores deciden el rumbo de las empresas?, y peor, de empresas que tienen capitales de todos los chilenos?.
Ayer se dejaron de producir US$41 millones, en la misma ciudad de Antofagasta, están analizando si es posible construir un centro polideportivo para la región con un valor aproximado de US$2 millones… podrían perfectamente salir de unas horitas de paralización, así que el gustito que se dieron los mineros no solo le costó caro a CODELCO, le costó caro a la región de Antofagasta y a todo el país.
Tampoco me vengan con el subterfugio de que los mineros hacen un trabajo peligroso y que le dan el sueldo a Chile y todas esas patrañas para justificar huelgas. Su pega no es más peligrosa que la de los Carabineros o Bomberos y tampoco es más meritoria que la de esa profesora rural que camina kilómetros sobre el barro para enseñar, no son más que empleados sobrevalorados y a los que se les permite este tipo de salidas de madre, porque históricamente se les ha dado poder y nadie se atreve a ordenar el cuento, porque ni siquiera SuperGolborne tuvo los cojones ayer para enfrentarlos por este numerito.
Si señores, saben que mas?, váyanse a la misma mierda…
10 julio 2011
Total, es Servicio Publico no mas...
Como trabajo en el área de la salud, me ha tocado recorrer la gran mayoría (si no casi todos) los hospitales públicos de Chile, además de Clínicas Privadas y centros de alto pedigrí por el sector oriente, incluso conozco varios profesionales que trabajan en hospitales públicos en la mañana y en una clínica cuica por la tarde y déjenme decirles que la actitud cambia al 100%.
Porque gran parte de los problemas de funcionamiento de los estamentos públicos pasan por la grave actitud abúlica de sus funcionarios, porque todos (o por lo menos la gran generalidad) hacen con suerte lo justo y necesario, no ponen ningún ápice de esfuerzo por atender a la persona que se dirige a ellos, todos le pasan la pelota a otra oficina y nadie se adjudica como propio el problema de alguien que necesita ayuda. No sacamos absolutamente nada metiendole plata a un sistema si no modificamos la raíz de los problemas, las personas.
La semana pasada me tocó ver como en un Hospital público de la Séptima Región la secretaria le indicaba a un paciente que venía del Interior de Rancagua, que manejó 5 horas para hacerse un examen, que no podía hacerse el examen sin un número de confirmación de no sé qué y que iba a perder la hora por no sé qué. El paciente tenía que llamar a un número de teléfono para que esa otra secretaria le enviara por correo una información en específico y que de todas formas no podía hacerse el examen y que volviera la próxima semana. El pobre caballero se fue de vuelta, a manejar 5 horas más y sin su examen. Yo me pregunto, por qué esa misma secretaria no llamó a la otra persona para obtener esa información e intentar al menos solucionar el problema del pobre caballero que estaba enfermo y que hizo el esfuerzo de irse manejando 5 horas, levantarse a la hora del queso para estar a las 9 de mañana en el Hospital?... Por qué no llamaron a ese caballero antes, el día anterior, para indicarle que no podía hacerse el examen, y así no lo hacían pegarse el tremendo pique?. Además, el trato fue francamente aberrante, le hablaba al caballero como si el hubiese tenido toda la culpa y como diciendo “como no vay a cachar que tenís que traer todos estos papeles”. Me puse inmediatamente en el caso de qué pasaría si ese paciente y esa secretaria estuviesen en una clínica privada y el caballero hubiese pagado 100 lucas por el examen… la historia hubiese sido radicalmente distinta. Lamentablemente, mucha de la gente que se atiende en el hospital público también alimenta de poder a cualquiera que tenga una credencial de funcionaria, porque como no paga o paga poco, cree que no tiene derecho a exigir nada, pero se le olvida que también tiene dignidad y tiene derechos que no pueden ser pasado a llevar.
Como comenté, la mayoría solo hace lo suficiente para que no lo echen, varias veces he visto como tienen a la pobre gente esperando ser atendidas y adentro están leyendo el diario o tomándose un cafecito, no digo que no deban hacerlo, pero háganlo en un momento más apropiado, no a las 8:30 cuando hay más gente.
Otra cosa que influye en la debacle de los servicios públicos, aparte de la desidia, es la idiosincrasia. He visto varios hospitales nuevecitos, recién entregados, pero ya tenían los cartelitos escritos en una hoja de papel pegados en las puertas que dicen “tomar hora en SOME” o “Scanner ->” o los típicos indicativos de oficina, me pregunto yo, si se gastaron millones de pesos en construir un hospital, como a nadie se le ocurre apartar unas luquitas para mandar a hacer unos carteles decentes o los jefes de servicio sacar unas luquitas de la caja chica para una imprenta, no sé, darle un poco de decencia a la atención y no chantarle una hoja de papel con los flecos de los espirales con las indicaciones para los pacientes… pero claro, total, es solo un hospital público. Además se cometen errores increíbles, por ejemplo en el hospital de Pta Arenas, entregado el 2010, no hay un solo baño para discapacitados en el piso de imagenología, ninguno, estamos hablando de un hospital, en donde abundan las sillas de rueda y los enfermos, pero incluso con personal especializado a nadie se le ocurrió construir un baño para discapacitados… porque claro, es solo un hospital público.
Con la educación pasa algo parecido, todos saben que hay problemas, todos saben que se debe hacer una reforma en profundidad, todos saben que se deben realizar cambios drásticos, pero es una mochila tan grande que nadie se quiere hacer cargo, porque los resultados son muy a largo plazo y debemos generar resultados cortoplazistas para que se note que algo se hizo en este gobierno y los buenos resultados no se los lleve el próximo presidente porque puede ser de oposición…
En fin, solo me consuela el hecho de que sí hay gente que tiene vocación de servicio y se esmera día a día por atender de la mejor manera posible, aunque son pocos, son los que sacan adelante un sistema viciado, lleno de trabajadores que siguen la ley del mínimo esfuerzo.
05 enero 2011
Mejores Condiciones
Pero miren donde hemos llegado... estos simios, que no le trabajan un día a nadie, que han estado presos la mayoría de su vida por crímenes reiterativos, que roban, violan, secuestran, asesinan y viven a costa de lo que le quitan a la sociedad sin el mayor esfuerzo, es mas... algunos hasta estafan desde la comodidad de su celda vía celular... por qué, estos zánganos de la humanidad, que están presos... ojo.. PRESOS, se ven en el derecho de romper e incendiar sus propias celdas, esas celdas págadas por el estado, su propia comida, comida pagada por el estado... ellos, que solo caminan en línea recta en los patios de la prisión porque no quieren trabajar ni ocupar su tiempo en algo que signifique esfuerzo... porque no conocen ese concepto, el ESFUERZO... ellos, se ven en el derecho de hacer desmanes porque quieren "mejores condiciones".
Simplemente no me cuadra... no creo que incendiando el edificio de mi pega me vayan a dar un aumento... por qué tenemos que permitir que ellos (y sus familias) tengan el derecho de hacerlo?. Entiendo que hay hacinamiento y que existen derechos humanos, pero simplemente esto es inaceptable.
Miren unos segundos la foto adjunta y diganme... le daría Ud. mejores condiciones a este tipo de desadaptados?.
23 noviembre 2010
Cuando los buenos lugares se van a la cresta
02 septiembre 2010
El Hospitaolimpo y sus Diostores
No les voy a mentir, creo que hasta los 14 o 15 años, mi sueño de futuro era ser médico, eso hasta el mouse de un Pentium 75 tocó mi mano, y me empezó a atraer la ciencia, la tecnología, la electrónica, la ingeniería y todas las mierdas a las que me dedico hoy. Desde ahí, miré la medicina desde lejos y ya en la Universidad la vi desde el punto de vista del “soporte” para que los médicos hagan su “magia”. Viendo el mercado de la Salud desde ese prisma, me he dado cuenta de la buena decisión que tomé en no estudiar medicina. Es un mundo lleno de arrogantes e incluso a veces humilladores (con varias excepciones por supuesto). Hoy, por un momento me sentí como una diminuta polilla revoloteando alrededor de una poderosa e imponente ampolleta, paso a relatarles mi mañana:
Por esas cosas de la pega, me relaciono generalmente con los tecnólogos médicos, especie relativamente simple y con los cuales se puede entablar fácilmente cierto grado de amistad, podríamos llamarlo “gente común”. Pocas veces tengo interacción profunda con los médicos, porque a la mayoría no le interesa lo que yo haga, mientras el equipo le siga reportando lucas al bolsillo. Pero hoy, tuve que revisar una estación de trabajo de imágenes médicas que estaba situada dentro de una sala de informe de los médicos radiólogos de una ultra cuica clínica privada del sector oriente de Santiago.
Apenas abrí la puerta, sentí las miradas de “bicho raro” enviadas por los personajes enfundados en sus impecables delantales blancos. Antes que nada, saludé a los presentes (eran 6 médicos radiólogos) con un “buenos días”, el cual solo fue respondido por un par de ellos, me presenté y avisé el propósito de mi visita, una simple revisión. Uno de ellos, al parecer el líder de la manada, me indicó los problemas y me puse a trabajar. Mientras trabajaba en el equipo, escuché y observé el comportamiento de los presentes, intentando pasar lo mas desapercibido posible, mientras ellos dictaban los informes de las placas, conversando de su fin de semana en la laguna y de lo maravilloso de los iMac.
En un momento entró la secretaria a dejar unas placas para revisión y se produjo un ameno diálogo con el líder de la manada:
- Secretaria: “doctor, las placas del caballero del tumor”.
- Doctor: “llegó la odiosa de las placas” (esbozando una sonrisa en claro afán de broma)
- S: “sip… para el odioso de los informes” - todos rieron – “si tan solo tuviéramos médicos más simpáticos…” (dejando las placas y retirándose de la sala).
- D: “… Si tan solo tuviéramos secretarias más ricas…!!! jajajaja… como estuvo esa???... estuvo buena cierto?... jajaja”
Yo rogué que la señora ya hubiera salido de la sala cuando el desatinado tiró su comentario, los demás rieron por cortesía, como cuando el jefe tira una talla fome y todos se tienen que reír solo porque es el jefe… el imbécil los miraba a todos mientras repetía “estuvo buena cierto??? Jajaja”, como diciendo “que bacán que soy”… incluso me miró a mí, pero yo no moví un musculo de mi rostro, mi cara debió ser tan seca como un moai. El hecho fue de tanta arrogancia del médico que me hizo sentir pena por el sistema, salí un rato de la sala para sacarme la escena de encima.
Lamentablemente, este tipo de cosas pasa mucho en el ambiente, tengo un amigo que se quiso meter en la pata de los caballos y ocupa un cargo administrativo de mucha importancia que tradicionalmente lo ocupan solo médicos, es el único Ingeniero entre seres de cotonas blancas, y ha sufrido varios “y quien eres tú para decirme eso?” o “que vas a saber tu?” o simplemente un seco “tú sabes quién soy yo?”, no es raro que un médico adopte estas actitudes ya que la gente aún los eleva a categoría de dioses, dándole una desmedida cuota de poder sobre sus propias decisiones de vida.
Ya estaría bueno que nosotros los usuarios del sistema de la salud vayamos haciéndonos valer como personas, y no porque un médico se le ocurra insultar o mofarse de alguien solo porque es alguien “importante” tenemos que asumir que son intocables, porque no es así, son personas como todos nosotros, se equivocan como todos nosotros y lucran bastante con una pega que si bien es muy trascendental no les da derecho caminar levitando por los pasillos de los hospitales o pisotear a los demás “no colegas”. Obviamente, esto es la generalidad y se demuestra mucho más en las clínicas cuicas y “exclusivas”, debo reconocer que en regiones y en los hospitales más humildes no se ve tanta pedantería, la profesión de médico pasa más por vocación que por las lucas en el bolsillo.
Finalmente, luego de un par de horas y terminado mi trabajo, di mi reporte y me despedí cordialmente, y como es habitual, el médico ni siquiera me miró mientras le hablaba y tampoco se despidió con la misma cortesía… lamentablemente, es habitual en estas “clínicas exclusivas”.








